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Barranco voy! Barranco vengo!
Lo primero que debo decir, es que no pretendo hacer descripciones detalladas de los barrancos que en este reportaje se van a tratar, tan sólo quiero plasmar los buenos momentos vividos en cada uno de ellos. Si queréis más información sobre las rutas podéis consultar, por ejemplo: www.barranquismo.net. Aclarado esto, vamos con las fotos!
BARRANCO DELS PENYALS (Vall de Ebo; Alicante)
Comenzamos las andaduras en un barranco poco conocido, pero muy interesante (incluso sin agua). En gran parte su desconocimiento se debe a su proximidad con el archiconocido Bco. del Infierno.
Vamos al lío. Monti, en busca del cauce del río a través de un terreno repleto de espinos, aliagas y otras plantas no muy dulces con la piel:
Tras un rato dando saltos de roca a roca, alcanzamos el 1er rápel, el mayor de todos y con sorpresa final si llegamos abajo del todo sin agua:
Montimu en plena faena. Nótese la belleza del lugar:
Esta es la sorpresa de la que hablaba... si no escapamos por la izquierda antes de llegar abajo, tendremos que escalar un poquito en unas paredes un tanto lisas:
Esta es una de los grandes intereses de este barranco, las estrecheces (foto de Samuel):
Las primeras pozas que encontramos con agua están podridas y el olor es bastante desagradable y da cierto asco transitar por ellas, pero la ilusión que porteábamos en las mochilas contrarrestaba lo negativo:
Luís lo tiene claro, es la mejor solución al "problema" que se enfrenta:
Recién llegados el agua se nos presenta cristalina, pero es rozar el fondo y automáticamente se enturbia y desprende ese fétido olor:
Otro rápel en el camino:
Este paso se salva habitualmente mediante un rápel, pero no se muy bien porqué, decidimos montar una "tirolina" para que bajaran algunos. Cuando bajó Monti, y debido a su "sobre-peso", optamos por instalar un freno a media cuerda para que no se estampara... véase el freno en forma de cinta express... jejeje...
Suxo se vio irremediablemente frenado por el dispositivo de emergencia...
En la foto se puede ver que el equipamiento es en muchos casos deficiente, pero no hay problema, se puede transitar sin problemas (foto de Samuel):
Esta poza en concreto debe ser de lo más interesante con agua, pero sin ella, nos vemos obligados a usar una especie de escalinata de cuerda que hay instalada:
Un viejo parabolt nos sirve para no meternos en una pocilla de las podridas:
En efecto, la escasez de agua en el barranco es una tónica. Parece que no, pero era un salto considerable para unas maltrechas rodillas:
Volvemos a la luz, lo que nos da tanta alegría que nos creemos capaces de volar:
Nunca estamos solos en nuestros paseos:
Dejamos el barranco en sí y caminamos un rato por paisajes no menos espectaculares y bellos, hasta encontrar la carretera que nos devolverá a los coches: